sábado, 30 de abril de 2011

Treinta años han tenido que pasar desde la retirada de Héctor Rebaque para que México haya visto de nuevo a uno de los suyos en el Mundial de F1

Checo Pérez dice estar viviendo sus primeros pasos en la F1 disfrutando del momento, aprendidendo, intentando adaptarse a su equipo y sin llevarse muchas sorpresas, ya que esperaba trabajo duro, responsabilidad "y a mucha gente trabajando para poder conseguir los objetivos". La gran diferencia entre las otras categorías y la F1, dice, "es la cantidad de gente que te rodea y la cantidad de información que manejas".

Le motiva el hecho de ser una persona conocida tanto en México como fuera de su país, y le agrada que le pidan fotos y autógrafos, ya que este interés por parte del público es para él un reconocimiento a su trabajo.

Ha llegado a la F1 como integrante de la Escudería Telmex, donde siempre ha tenido "la obligación de ganar en las diferentes categorías por las que he pasado para seguir adelante, con el objetivo y la ambición por parte de ambos de llegar a la F1, y lo hemos conseguido". Gracias al apoyo recibido por Telmex, la categoría reina del automovilismo deportivo cuenta con la presencia de dos pilotos mexicanos, él y Esteban Gutiérrez, probador de Sauber. "La proporción es pequeña, con la gran población que tenemos y sólo somos dos. Es así de triste, pero espero que con mi llegada aumente el interés por el automovilismo y que dentro de veinte años haya muchos Checo Pérez en F1". Ahora, su principal objetivo para las próximas carreras es estar en los puntos y tener una evolución constante para llegar a Europa a un buen nivel que le permita mejorar.

La mayoría de sus compatriotas eligen la vía americana, donde corre su hermano mayor, Antonio Pérez, piloto de Nascar. Sin embargo, Sergio soñaba con llegar un día a la F1 cuando veía las carreras de pequeño y a Michael Schumacher ganarlas. De su padre, quien ha formado parte del automovilismo toda su vida, dice que le ha apoyado, que ha sido una pieza clave en su carrera y que le debe muchísimo.

Pertenece, de alguna manera, a la cantera de la Scuderia, ya que forma parte de la "Ferrari Driver Academy". "Lo que hago con ellos es trabajar en el simulador, pero nada más. Yo soy piloto de Sauber y estoy totalmente comprometido con mi equipo". Cuando le preguntan si le gustaría algún día pilotar para Ferrari, contesta que todavía le queda mucho para pensar en ello ya que sólo lleva disputados tres GPs en la F1, pero que a cualquier piloto le haría ilusión correr en la Rossa.

¿Veremos a un Checo tan espectacular y agresivo como el del año pasado en la GP2? Pues dice que en la F1 es más complicado adelantar, que se depende más de la estrategia, de los neumáticos, pero que en cuanto tenga la ocasión que a nadie le quepa la menor duda de que va a dar caña.

Su inspiración al llegar a Europa fue Fernando Alonso, a quien encontró ganando sus dos mundiales. Dice admirar también a Michael Schumacher pero que en la pista no hay ídolos y viene a ganarles a todos.

"Me fui de casa con quince años y dejar atrás mi cultura, mi familia y mis amigos para vivir una vida totalmente distinta fue complicado, pero creo que lo volvería a hacer, porque me ha hecho madurar mucho. Sólo tengo veintiún años, estoy en la F1 y como mexicano es algo muy importante".

Sabe que en su país hay muchísima gente que se levanta para ver las carreras a las tres o a las cuatro de la mañana y dice que eso le motiva mucho. ¿Será el primer campeón del mundo de F1 mexicano? Pues por lo que parece, ha llegado a la F1 para eso: "Ese es mi objetivo, no tenga duda".

BUENO Y CON APOYO

Cuando Checo Pérez fichó por el equipo Addax, su team manager, Alberto Longo, me dijo que aquel chico moreno que casi no hablaba con nadie iba a llegar muy pronto a la F1. El mexicano venía de la F3 en la que había conseguido algún buen resultado, pero donde terminó en cuarto lugar por detrás de Jaime Alguersuari, que fue el campeón, Brendon Hartley, y Oliver Turvey. Con el tiempo, Pérez completó dos brillantes temporadas en la GP2, dejando en el ostracismo a pilotos que venían con mucho mejor pedigrí, como Jules Bianchi o el propio Oliver Turvey y muchos equipos de F1 le echaron la red. Bueno y con un fuerte apoyo de las empresas más importantes de su país, Checo era una perita en dulce. Muchos lo intentaron, pero Sauber se llevó el gato al agua y fichó a Sergio. Tanta expectación levantó, que Ferrari también le fichó para su equipo junior, del que forma parte. Las malas lenguas dicen que será el sustituto natural de Felipe Massa, pero para eso todavía quedan muchos kilómetros.

Foto: lavanguardia.com
Texto: Vía GrandPrix Actual, nº 43, extractos entrevista Jacobo Vega

4 comentarios:

  1. Estuve en Mexico trabajando y adoro el país, me alegro que Sergio esté en la F1 y que se le vea buen piloto, un abrazo y buen fin de semana

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  2. El año pasado vi un poquito de una carrera de GP2 y hablaban maravillas de él, de hecho, ganó aquella carrera, lo que pasa que luego hay quien al llegar a la F1 deja de brillar. Espero que éste no sea el caso de Checo Pérez, simpatizo con él, me encantó su debut en Australia, me parece un piloto discreto pero con el que hay que tener mucho cuidado. Me gusta.

    U abrazo y buen fin de semana también para ti, silvo!

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  3. No lleva mucho en la F1 y ha demostrado que es un grande, no se ha cometido error con este chico. yo creo que puede llegar muy lejos.. saludos!

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  4. Es un grande, sí. Eso parece. Yo también creo que puede llegar muy lejos.

    Saludos, silf1!

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